Se basa en la fisión de U-238, el cual produce colisiones de alta energía entre los fragmentos de fisión y átomos colindantes, y como consecuencia trazas o huellas de daño en la estructura cristalina. Aunque el método se limita a minerales como el circón, apatito y vidrio, es muy útil para abordar cronologías en diversos ambientes deposicionales artifactos que otros métodos no pueden abarcar. Es un método relativamente sencillo desde el punto de vista instrumental, y de bajo coste de instalación y mantenimiento.