Diputación Foral de Guipúzcoa Amalda

Las cuevas de Amalda I y Amalda III (Zestoa, Gipuzkoa) fueron usadas como asentamientos por grupos neandertales durante el Pleistoceno superior. Desde 2016 estamos investigando la naturaleza de estos asentamientos en el marco del proyecto “El hábitat neandertal en el valle de Alzolaras, yacimientos de Amalda y Amalda III (Zestoa)”. Nuestro objetivo es tratar de reconstruir la secuencia de ocupaciones neandertales en el valle del Alzolaras, establecer su cronología, sus condiciones ambientales y tratar de comprender los cambios diacrónicos en la subsistencia, tecnología y función de los asentamientos. Entre 2016 y 2018 se intervino en Amalda I, a partir de las excavaciones de Jesús Altuna. Los nuevos datos estratigráficos y cronológicos, así como la aplicación de nuevas metodologías de análisis espacial ha permitido identificar un uso de la cueva por humanos primero, hace unos 46 mil años, y por carnívoros después entre hace unos 40 mil y 32 mil años. Los neandertales realizaron allí distintas actividades, organizadas en el espacio, vinculadas con el procesado de carcasasa animales y el trabajo de la madera. La tecnología de estos últimos neandertales muestra una compleja planificación  que integra el uso de rocas locales para las tareas pesadas, con  el transporte de herramientas de sílex y con la fabricación de pequeños útiles de sílex a partir de núcleos de reducidas dimensiones.

En Amalda III se han desarrollado ya dos campañas (2019-20) a partir del sondeo de 1 m² abierto por Antxieta Arkeologia Taldea en la década de 1980. Por el momento, aunque se reconoce una larga secuencia de ocupaciones, sólo se ha excavado el primer nivel del Paleolítico medio (nivel 4), datado en torno a 55 mil años, en el que se ha recuperado una gran cantidad de restos líticos y de fauna que permitirán comprender la función de este yacimiento.