Fundación Palarq Tighennif (ex. Ternifine), Algeria

Palarq

A view of Tighennif excavation in 2019 with the Principal Investigator pointing out to an Acheulean biface being exposed (Photo credit M. Sahnouni).

En Tighennif, situado en el noreste de Argelia, se han hallado los homininos más antiguos del norte de África, asociados a faunas y herramientas de piedra achelenses. Sin embargo, las primeras excavaciones se llevaron a cabo teniendo en cuenta cuestiones paleontológicas en lugar de arqueológicas, sin técnicas sistemáticas de excavación y sin una documentación rigurosa. Para poder evaluar el potencial de la investigación a largo plazo de este yacimiento, acabamos de poner en marcha nuevas investigaciones en Tighennif y hemos descubierto una cantidad considerable de huesos fósiles y herramientas de piedra achelenses in situ. Este descubrimiento tiene potencial (y supone una oportunidad maravillosa) para investigar el comportamiento y la adaptación del Homo erectus en el norte de África dentro de los yacimientos datados hace unos 1,2-0,8 millones de años.

Tighennif es fundamental para la investigación de los inicios del achelense en el norte de África y para la documentación de evidencias arqueológicas de las actividades del Homo erectus y la paleoecología. En concreto, nos gustaría probar la hipótesis que relaciona los entornos áridos con el comportamiento y los patrones de uso de la tierra del Homo erectus que podrían haber surgido en un momento crucial de la evolución humana, a saber, en la transición Pleistoceno Inferior - Medio (MPT). Los datos paleoecológicos sugieren que, durante esta transición MPT (hace entre 0,8 y 1,2 millones de años), África experimentó un importante cambio climático global caracterizado por el aumento de la aridez y la vegetación abierta. Además, los registros fósiles de bóvidos africanos sugieren una fase final de aumento de taxones adaptados a climas áridos durante este intervalo. Este cambio climático, aparentemente, está asociado a los acontecimientos importantes relacionados con la evolución del Homo erectus y a la innovación en su comportamiento, incluyendo la amplia expansión geográfica de esta especie hominina por el norte de África y Europa, el aumento del tamaño corporal y la rápida ampliación de la capacidad craneal (de 938 a 1067 cm3) con implicaciones cognitivas que desembocaron en el desarrollo y sofisticación de la tecnología achelense, así como en la manipulación y control del fuego. Cronológicamente, el yacimiento de Tighennif relaciona la aparición de este entorno abierto y seco en África con la evidencia paleoecológica que sugiere que los fósiles del Homo erectus estaban asociados a una fauna similar a la de la sabana y a una industria achelense. La fauna de Tighennif sugiere la existencia de un entorno abierto y seco, aunque con una masa de agua cercana, como indica la presencia de hipopótamos. Comparados con las primeras herramientas achelenses datadas entre 1,76 y 1,74 millones de años (por ejemplo, en Kokiselei, Kenia; o en Konso, Etiopía), los artefactos de Tighennif parecen ser más sofisticados, lo que sugiere un mayor nivel de habilidad y mayores facultades cognitivas de los homínidos. Por ejemplo, además de la simetría de los bifaces y la exitosa producción de grandes herramientas de corte, los homininos utilizaron una novedosa técnica de extracción de lascas llamada Kombewa que conlleva la producción de lascas con doble cara ventral, lo que proporcionó a los homininos la ventaja de crear cuchillas con bordes convexos y afilados y grandes raspadores.

Por tanto, Tighennif nos ofrece la oportunidad de estudiar los patrones conductuales del Homo erectus y la forma en que vivieron estas especies homininas en los entornos secos y abiertos. Nos proponemos realizar las siguientes investigaciones multidisciplinares en Tighennif: 1) ampliar las excavaciones en los yacimientos donde recientemente se han descubierto herramientas de piedra y huesos fósiles, y evaluar los procesos de formación del yacimiento; 2) reconstruir la paleoecología del norte de África para comprender la relación entre el entorno y el uso de herramientas por parte del Homo erectus; 3) caracterizar y describir la tecnología lítica creada y empleada por el Homo erectus; 4) documentar los patrones de subsistencia del Homo erectus e investigar la naturaleza de la acumulación de los vestigios mediante enfoques tafonómicos y zooarqueológicos; y 5) datar de forma fiable el sitio de Tighennif mediante el paleomagnetismo, la resonancia de espín electrónico (REE), la luminiscencia estimulada ópticamente (OSL) y la biocronología de mamíferos. Además, estudiaremos la fase de evolución de los taxones animales presentes en Tighennif y los compararemos con los conjuntos de fauna bien datados de África Oriental para ofrecer información más precisa y fiable sobre la antigüedad del yacimiento.